Octubre en las vías del tren (por Jack Kerouack)

Había un pequeño callejón en San Francisco detrás de la estación de Southern Pacific, en la Tercera y Townsend, de ladrillos rojos en las perezosas tardes somnolientas, y todo el mundo trabajando en oficinas y en el aire sentías la pesada prisa del frenesí de sus conmutadores para luego ser arrastrados en masa desde los edificios de Market y Sansome, a pie o en autobuses, todos bien vestidos en medio de los demás trabajadores de Frisco, camioneros de la Walkup, e incluso la remarcable mugre de la Calle Tercera con vagabundos perdidos y Negros desesperanzados y la larga calle Este a la izquierda y el sentido de la responsabilidad y el esfuerzo; y ahora todo lo que hacen es quedarse allí escupiendo el cristal, a veces cincuenta sobre una misma pared de la Tercera y Howard durante toda la tarde, y todos esos productores de corbatas limpias de Milbrae y San Carlos y los conmutadores de América y la Civilización del Acero apresurándose a la par de las Crónicas de San Francisco y los boletines verdes con noticias, y sin tiempo suficiente para ser desdeñosos, tienen que tomar la 130, la 132, la 134, la 136 calle arriba hasta la 146 a la hora de cenar en sus casas, linderas a las vías, mientras que altas en el cielo las estrellas mágicas viajan por encima del carbón ardiente de los trenes de carga.

Todo esto en California, un mar que yo nado afuera, en las tardes de ardiente meditación final con mis jeans y un pañuelo en la cabeza o la linterna de guardafrenos o (si no estoy trabajando) con un libro, miro hacia arriba el cielo de perfecta pureza perdida y siento como la madera de la vieja América se comba debajo de mi y tengo conversaciones alocadas con Negros bajo las ventanas del segundo piso y todo nos invade, los bruscos movimientos de los furgones en aquel pequeño callejón tan parecido a los callejones de Lowell y oigo lejos los motores llamando a las montañas de la misma forma en que nos llama la noche.

Y era aquel contorno de nubes que podía siempre ver encima del pequeño callejón de Southern Pacific, las ráfagas flotando desde Oakland o la entrada de Marin al sur o de San Jose al norte, la claridad de California que detiene tu corazón. Era ese adormecerse fantástico y el impacto del murmullo de las chimeneas en las tardes de la infancia, nada que hacer, el viejo Frisco, fin de la tristeza de la tierra – la gente – el callejón lleno de camiones y cerca los autos de los negociantes, y nadie supo o se preocupó en saber quien era yo, todo lo que soy con tres mil quinientas millas desde mi nacimiento – todo abierto, y volviéndose parte de mí al fin, en la Gran América.

Ahora es de noche en la Calle Tercera, el neón fulge y los focos amarillos de desastres imposibles-de-creer con oscuras, arruinadas sombras tornándose en un desgarrado matiz amarillo, como una China degenerada sin dinero, – los gatos en el callejón de Annie, el cansancio que vuelve, gime, rueda, la calle que se llena de oscuridad. El cielo azul encima de las estrellas que penden sobre los techos de viejos hoteles y los calefactores lamentando el polvo del interior, la mugre dentro de las palabras cayendo diente a diente, las salas de lectura y el tictaqueo del gran reloj, las sillas crujientes al reclinarse y los viejos rostros que miran detrás de sus gafas sin armazón, compradas en alguna casa de empeño de Virginia o Liverpool, Ingltaterra mucho antes de que yo nacierse y a través de las lluvias han llegado hasta el final de la tristeza de la tierra, fin de alegría del mundo, todos los San Franciscos que tendrán que desmoronarse alguna vez y volver a arder.

Y yo camino, y una noche un vagabundo cayó dentro de un hoyo de una obra en construcción, allí donde están abriendo una cloaca, los roncos jóvenes de vaqueros desgastados de la Pacific & Electric que trabajan allí, y pienso a menudo en acercarme a ellos, a algún rubio de pelo ensortijado y camisetas ajada, y decirle “deberías pedir trabajo en el tren, es fácil, no te quedarías todo el día en la calle y ganarías mucho más,” pero el vagabundo había caído en el hoyo, uno de sus pies quedó fuera, en el mismo lugar donde una vez un M.G británico, conducido por algún excéntrico, se atascó mientras yo volvía a casa luego de una larga tarde de Sábado, cerca de Hollister, más allá de San Jose, a millas de distancia de la jugosa dicha, de los frescos campos de ciruelas, ahí se atasca un M.G británico, y las ruedas quedan hacia arriba y los vagabundos y los policías de pie alrededor, delante de la cafetería— y por la manera en la que lo rodeaban me di cuenta de que nunca podría conseguirlo, dado que no tenía dinero y ningún lugar adonde ir y Oh su padre había muerto y Oh su madre había muerto, y Oh su hermana había muerto, y Oh todos los suyos habían muerto, muerto.—- Y por entonces yo me acostaba en mi habitación en las largas tardes de Sábado, escuchando a Jumpin’ George con mi pinta de Tokay, sin marihuana, y reía debajo de las sábanas al oir aquella loca música, “Mama, he treats your daughter mean; Mama, Papa, y no te acerques aquí, porque te mataría, etc”; colocándome sin drogas en la penumbra de la habitación, y todos maravillados, sabiendo que el Negro, la esencia de América, habría siempre de hallar consuelo y propósito en las calles campesinas y no en lo abstracto de la moral, y que aún sin tener una iglesia, podías ver a sus pastores allí afuera, inclinándose frente a las mujeres, escuchar su voz vibrante diciendo, “Como quieras, Má, pero el gospel corrobora que el hombre nació del vientre de la mujer—” Y así y entonces, en aquel tiempo me salgo de mi saco de dormir y me hago a las calles cuando sé que no van a llamarme del tren hasta las 5 de la mañana del Domingo, y probablemente vaya a algún local en Bayshore, de hecho voy a un local en Bayshore siempre, y me meto en el bar más lacrimoso de todos los salvajes bares de este lado del mundo, en la Tercera y Howard, y allí, entre dementes, me emborracho y luego me marcho.

Aquella puta que se acercó una vez, en la noche, yo estaba allí con Al Buckle y me dijo, “¿Quieres jugar un rato esta noche, Jim?” y me di cuenta de que no tenía dinero suficiente, y más tarde le conté a Charley Low y él se rió y dijo, “¿Por qué pensaste que precisaba dinero? Siempre existe la posibilidad de que hubiera salido sólo por amor. No seas cretino.” Y ella era una chica linda y me dijo, “¿Cómo te gustaría hacerlo conmigo, amor?” y yo ahí como un idiota; y de hecho, me compré un trago, bebí, me emborraché y esa noche, en el Club 299, el propietario me golpeó y una banda se metió en la pelea mucho antes de que yo pudiera devolver el golpe, cosa que no hice, y luego en la calle, me di prisa para entrar nuevamente al lugar y ya había cerrado la puerta y me miraban por el vidrio espejado con rostros difusos— Y debería haberla pasado bien jugando con ella y su shurro-uruuruuruuruuruuruurkdiei


 

Este video fue uno de los últimos tweets de Ian Murdock.

Mi Perro Dinamita – Ñam di frufi fali fru

Por qué, si es su rock’n roll?
Y yo no sé si a tu perro le gusta ladrar a lo bobo
mi perro no!
no quiere no
con el hocico afiebrado no!
recuperando palitos, corriendo a lo bobo
Por qué, si es su rock’n roll?

No no no, no más culo mojado
No no no! quizá algún fueguito…
aquí y allá algún fueguito ensaya mi perro
Porque este es su rock’n roll!

Mi perro dinamita está fiero como un tártaro
y gruñe no!
rechaza no!
no mueve el rabo con docilidad
ni da la patita, ni hace el muertito
y aúlla este rock’n roll!

Y yo no sé si a tu perro le gusta ladrar a lo bobo
mi perro no!
no quiere no
con el hocico afiebrado no!
recuperando palitos, corriendo a lo bobo
Por qué, si es su rock’n roll?

Y dice no! y me desobedece
no! es lo mejor que hace
aquí¡ y allá el muy zorrito
la vá de rififí
Porque este es su rock’n roll!


 

Voy a cuidar de mi amorcito,
que está borracha por demás otra vez,
me llama nene, doctor
yo no la cambio por nada
cuando empieza a cabalgar.

Voy a cuidar de mi amorcito,
que mordió el vidrio por demás otra vez,
me llama nene, sifón.
cuando me muerda alocada
¡Ñam fri frufi fali fru!

¡Ñam fri frufi fali fru!
¡Ñam fri frufi fali fru!
Yo no la cambio por nada
cuando empieza a cabalgar.

Voy a cuidar de mi amorcito,
que está borracha por demás otra vez,
me llama nene, doctor
cuando me muerda alocada
¡Ñam fri frufi fali fru!

Voy a cuidar de mi amorcito,
que mordió el vidrio por demás otra vez,
me llama nene, sifón.
Yo no la cambio por nada
cuando empieza a cabalgar.

¡Ñam fri frufi fali fru!
¡Ñam fri frufi fali fru!
Yo no la cambio por nada
cuando empieza a cabalgar.
cuando me muerda alocada
¡Ñam fri frufi fali fru!
Yo no la cambio por nada
¡Ñam fri frufi fali fru!

¿Similitudes paralelas?

¿Similitudes paralelas? O andamos muy confusos, pudimos, luego podremos y pues seguiremos haciendo mas. Resulta a veces chocante ver algunas pautas o similitudes que se llevan a cabo tanto a nivel personal, local, grupal como social o nacional.

 

Bobinas nació como todo un reto, un impulso que si bien eramos pocos pero suficientes para intentarlo. Sabemos que nada es definitivo, sabemos que por ahora todo funciona porque no hemos detectado algún grave error, falta muy mucho por aprender y sobre todo conforme pase el tiempo mas critico será.

 

El impulso o la idea que desde hace años tenía en cabeza de que cualquier persona, cualquier computadora, cualquier conexión, cualquier ubicación y cualquier momento puede levantar un nodo, una intercomunicación válida, incluso por no decir envidiable porque como todo y en todos cada grupo tiene sus propias características, y un nodo mas pues viene a eso a consolidar esa voluntad y ese impetu de hablar por placer, por ilusión e incluso por orgullo de poder hacerlo de verdad, aplicando los tan sencillos pasos como el respeto, la ética y los valores mínimos de tolerancia como para hacerlo.

Pero curiosamente las recientes  noticias políticas, que si bien no es directamente relacionado con nada del nodo, que se está sufriendo en un país como España recuerda y anima a que precisamente un grupo llamado «Podemos» está procediendo de tal forma vertiginosa.

 

La similitud de los recortes sociales viene precisamente en que hasta cierto punto el responsable de todo ello es uno mismo, tal como publicamos de cabecera siempre en el nodo de pandilla4gatos, “¿Quieres cultura, libertad, igualdad, justicia? Pues ve y conquístalas, no quieras que otros vengan a dártelas.” Ricardo Mella – Escritor (1861-1925), sabemos y queremos estar en ese paso en donde por el tiempo que podamos y seamos capaces dispondremos de nuestros propios recursos para difundir, dialogar, comunicar e invitar a todos los que gusten o plazcan acompañarnos.

No queremos centralizar tanto las cosas, conocemos el precio de las cosas gratis y promesas que de adelantan con facilitar tu identificación de datos, sabemos que por razones aun quizás misteriosas nos hemos encontrado y nos reunimos en redes libres, en redes

 

No se si tenemos demasiada influencia externa, social y moral (aunque mas bien sería lo contrario, no que tengamos influencia sino que sabemos sobre que aspectos dejarnos influenciar mas y para mejor) pero incluso parece que paralelamente estamos llevando algo que se asemeja a recuperar ciertos valores, logisticos, organizativos y sobre todo en base de recursos propios. Lo que para la gran mayoría es una gran estupidez, para nosotros es de una gran clarividencia.

 

Gracias y seguimos.
Francesc

Cuento de Hadas de Nueva York (por The Pogues)

-Era Nochebuena, nena.
En la celda de los borrachos
un viejo me dijo, “no veremos otra”.
Y entonces se puso a cantar
“The Rare Old Mountain Dew”.
Volví la cara y soñé contigo.

Tuve una buena racha,
me pagaron dieciocho a uno.
Tengo el presentimiento
de que este es nuestro año.
Así que feliz navidad,
te quiero, nena.
Puedo ver tiempos mejores
en los que nuestros sueños se harán realidad.

-Tienen coches tan grandes como bares,
tienen ríos de oro,
pero el viento te traspasa,
no es lugar para los viejos.
Cuando me diste la mano por primera vez,
en una fría Nochebuena,
me prometiste que Broadway
me estaba esperando.

Eras guapo.
-Tú eras bonita,
la reina de Nueva York
-Cuando la banda terminó de tocar,
la gente exigió más.
Estaba sonando Sinatra,
los borrachos estaban cantando,
Nos besamos en un rincón
y luego bailamos toda la noche.

Los chicos del Coro de la Policía de Nueva York
cantaban “Galway Bay”,
y las campanas sonaban
por el día de Navidad.

-Eres un maricón, eres basura.
-Eres una vieja puta colgada de la heroína
tirada ahí, casi muerta, amuermada en la cama
-Saco de mierda, gusano,
sucio y barato mariconazo,
métete en el culo tus felices navidades,
ojalá sean las últimas juntos.

Los chicos del Coro de la Policía de Nueva York
cantaban “Galway Bay”,
y las campanas sonaban
por el día de Navidad.

-Podría haber sido alguien.
-Bueno, igual que todos.
Me quitaste los sueños
cuando te conocí.
-Los guardé conmigo, nena.
Los puse con los míos.
No puedo conseguirlo sólo.
He construido mis sueños en torno a ti.

-Los chicos del Coro de la Policía de Nueva York
cantaban “Galway Bay”,
y las campanas sonaban
por el día de Navidad.

Pepe Revolución (por Falta y Resto)

cara de nabo: cara de idiota
pilcha: ropa típica de los gauchos
gurises: niños
cantegril: Villa miseria, favela, tugurio, chabola, asentamiento informal con viviendas precarias.
bichicome: Persona de aspecto sucio y descuidado que suele hurgar entre los desperdicios y vive de la mendicidad
la quedaron: se les terminó el camino
orsai: alteración de offside, posición adelantada
Tintabrava: Apodo de Raul Castro, creador y letrista de Falta y Resto
sobrar paño: bastar y sobrar
Pepino: Apodo de José Ministeri, creador de la murga Los Patos Cabreros
Cachela: Apodo de Antonio Casaravilla, creador de la murga Asaltantes con Patente
laburar: trabajar
trucada: juego de truco
envido: jugada dentro del juego del truco donde se invita a apostar sobre sus cartas
falta y resto: jugada dentro del juego del truco donde se juega el todo o nada


-Perdónenme que haya interrumpido,
en realidad ya no aguantaba más.
Después que tantos me invocaron hace tiempo
y ahora ya nadie me quiere recordar.

-Usted sabrá disculpar nuestra ignorancia.
A la verdad nadie conoce aquí quién es.
Si no se enoja, diga rápido su nombre.
Después salude, buenas noches, váyase.

-No me extraña que me echen
sin darme oportunidad,
últimamente la gente
no me quiere ni mirar.
Mi nombre no sé si es nombre,
o es sólo una condición.
Buenas noches y hasta siempre.
-Buenas noches y hasta siempre.
-Soy Pepe Revolución.

-¿Cómo, cómo? ¿Quién dijo que era?
-El Pepe Revolución.
-¿El Pepe Revolución?

Espere un poco, no puede ser que se vaya así.
Venga y explique sus inquietudes ante la gente.
-Si tienen dudas pregunten todo lo que deseen
que yo les digo mis opiniones y pareceres.

-Creímos que usted era rusa,
o podía ser española.
-Anduve por todos lados,
pues la tierra es una sola.
Me conocen por francesa,
por artiguista o cubana.
Soy de todos y de nadie,
soy únicamente humana.

-Si a usted le parece bien,
hoy vamos a hacer pasar
los muchachos de la murga
porque quieren opinar.
-Para empezar, le diré que yo
me la imaginaba
con pinta más agresiva
y no con cara de naba (risas).
-Hay muchos que se imaginan
que ando cargando misiles,
cuchillos, bombas, granadas,
morteros y mil fusiles.
Yo sólo traigo una flor,
la pilcha y esta galera
por la ilusión y por el frío
y pa cuidar la sesera.
Y será porque ando solo
que piensan que soy pasmado,
pero sucede que a mí
no me llevan de pesado.

-Sin mas estribillo
que su corazón
que siga opinando el Pepe,
el Pepe Revolución.

-¿Qué opinás de la violencia?,
un asunto discutido.
-Violencia son los gurises
enfermos y desnutridos.
Marginar al diferente,
esa es la peor violencia,
y crear armas nucleares
valiéndose de la ciencia.
Violencia es matar la vida
de los bosques y del mar,
en nombre de un tal confort
que nadie puede alcanzar.
Violencia es el cantegril.
Violencia es la corrupción,
los salarios miserables
y la desocupación.

-Sin mas estribillo
que su corazón
que siga opinando el Pepe,
el Pepe Revolución.

-¿Qué opinás de los que quieren
resquebrajar la unidad?
-Si un amigo se equivoca,
dale otra oportunidad.
-Y si alguno te traiciona
¿Qué actitud asumirá?
-¡Al traidor y al alcahuete,
que no vuelvan nunca más!

-Sin mas estribillo
que su corazón
que siga opinando el Pepe,
el Pepe Revolución.

-Yo quisiera preguntarte
por esos señores doctos
que hablaban tanto de vos
allá en el sesenta y ocho.
-Aún recuerdo a muchos de ellos,
algunos tiraban piedras
escribían las paredes
y hablaban de la violencia.
Hoy son doctores en leyes,
se casaron con fulana,
y si ven un bichicome
hasta lo mandan en cana.
Pobres mozos, la quedaron,
ya se olvidaron de mí
por una casa, un autito
y un puesto en la CBI.
Pero igual quedan amigos
que aún se juegan la ropa.
En sus casas nunca falta
para mí un plato de sopa.

-Sin mas estribillo
que su corazón
que siga opinando el Pepe,
el Pepe Revolución.

-Hablame sobre la música.
Quisiera saber ahora
cuál es revolucionaria
y cual es conservadora.
-No son necesarios cables
ni mil sintetizadores.
Revolución es Gardel,
los Beatles y los tambores.
Revolución es el rock
cuando te pega en la panza.
Es Alfredo Zitarrosa……….

CANTÁNDOLE A LA ESPERANZA

Yo soy la música misma,
la búsqueda, la revuelta,
lo imprevisto, lo vibrante,
la ternura que anda suelta.
La música está en las cosas.
Es caaaaaaaaaooooooooooos…….
sopa de arrooooooz…..
pan con grasaaaaaaaa………..
gooooooooool en ooooooorsai…….
butifarra y un pilot.

-Sin mas estribillo
que su corazón
que siga opinando el Pepe,
el Pepe Revolución.

-Hablá sobre la poesía.
Decí cuál es la mejor.
-¿Para qué les voy a hablar?
Miren a su alrededor.
Ojo los falsos poetas
supra revolucionarios
que la trabajan de héroes
cuando cobran honorarios. (empiezan a quejarse)
Los que cantan con la zurda
y cobran con la derecha.
Los que explotan compañeros
y los viernes compran Brecha.
Ojo con los que me nombran
porque les da dividendo.
¡Y NO ME HAGAN CALENTAR
QUE ME ESTABA DIVIRTIENDO!

-¡CALLATE LA BOCA!….ACÁ LOS ÚNICOS REQUETECONTRA REVOLUCIONARIOS FUIMOS SOMOS Y SEREMOS NOSOTROS. PORQUE ETERNAMENTE NOS JUGAMOS LA ROPA.
-Una y mil veces
-Permanentemente.
-¿Entendiste?
-Está bien. Así que ustedes son los rrrrrrrevolucionarios.
-Rrrrrrrrrecontrarevolucionarios.
-Así que ustedes se juegan la ropa.
-Uy, ¿qué duda podés tener todavía?
-Bueno muchachos. Esto que parece difícil, es muy sencillo. Si es verdad lo que están diciendo, sáquense toda la ropa.
-Pero no seas tontuelo. Es un simbolismo metafórico simplemente.
-Es un logaritmo.
-Una alegoría.
-Muchachos no la compliquen. Si es verdad lo que están diciendo, se sacan toda la ropa y se terminó el partido.
-Pará un poquitito, no te hagas tan el guapito ¿Por qué no te la sacas vos la ropa y se terminó el partido?
-Quítatela tú que te toca a ti.
-Quítemelo yo que me toca a mo. Me van a tener que disculpar un segundito, con permiso. (el pepe se saca la ropa) ¿Ta bien?
-Pero mirá lo que parecen esos calzoncillos. La señal de ajuste, pura raya.
-¿Como me veo? A que no esperaban encontrarse con este físico privilegiado. Director, ¿como le va? Ahora, si les da el valor, les toca a ustedes.
-¿Pero qué está haciendo, que hace?
-Muchachos, no me van a dejar sólo (el director se saca la ropa). Compañeros, murga cooperativa.
-¿Que hacemos con el director?
-Yo estaba pensando y me parece que tenemos que ser solidarios con el director y sacarnos toda la ropa. (todos empiezan a sacarse la ropa)

-Señoras y señores, lo que a continuación verán, puede afectar la sensibilidad de los espectadores. Falta y Resto se desnuda aquí en este escenario y yo creo que estos héroes del desnudo se merecen un fuerte aplauso (aplausos del público). Ahora van a ver calzones y calzoncillos de las más variadas marcas y colores. En el medio de la mar, estaba cantando un grillo, y en el Teatro de Verano, ¡TINTABRAVA EN CALZONCILLOS! (aplausos del público) Atención a este modelo, Pirulo por favor. Observen esto. Esto es real, eh. El pañuelo haciendo juego con las medias, en fino crochet. Observen el “calzoncilio”, finamente confeccionado con tela de avión……porque pirulo se hace pichí y caca en la bañadera. Piruja, por favor. Te voy a presentar a unos amigos. Los amigos del teatro de verano, el capitan fundillo. Por favor Tintabrava. Atención a este juego porque es mortal, pero preciso concentración. ¿Están todos prontos? Anulares, anulares. Coincidencia doble (el pepe les toca el culo a Tintabrava y al Piruja).

Ahora me gustaría
si es que no pasan calor,
vengan de a uno y nos cuentan
como hacen el amor.

-Canten, bailen, no se enfríen.
Canta desnuda La Falta.
Miralo como se ríe.

-Yo cuando hago el amor
nunca me voy por las ramas.
-¿Como harás pa que las patas
no te cuelguen de la cama?
-Yo soy un macho tremendo,
nadie me puede aguantar.
-Me gustaría que viniera
tu señora a declarar.

-Canten, bailen, no se enfríen.
Canta desnuda La Falta.
Miralo como se ríe.

-A mi me dicen longplay,
Seis… seis y levantan la púa.
-Ay papa vení. A mi me dicen el indio,
soy pura garra charrúa.
-A este gordito lo saco
por la panza y por la pinta.
Más que longplay, sos casete
porque vos estás encinta.
Y a vos que te reís tanto,
indio que andás regalado,
por la forma de moverte
debes ser Toro Sentado.

-Canten, bailen, no se enfríen.
Canta desnuda La Falta.
Miralo como se ríe.

-Yo no es por ser rimbomante
pero a mi me sobra paño.
-Sos como las elecciones,
UNO…cada cinco años.
-A mí me dicen El Toro
y eso que no hago alharaca.
-Te olvidaste del sutién.
¿No será que sos la vaca?

-Canten, bailen, no se enfríen.
Canta desnuda La Falta.
Miralo como se ríe.

-Charles Atlas, su peso 32 kg mojado. Se acuesta en una cunita y se tapa con un piolin.
-Yo soy el crack de las murgas.
A las minas dejo bobas.
-Pues se ve que van pensando
“Hoy me acosté con la escoba”.
-Aquí las chicas no saben,
como yo no hay otro igual.
-Hacé el favor karateka,
ponte antisudoral.

-Canten, bailen, no se enfríen.
Canta desnuda La Falta.
Miralo como se ríe.

-Potencia descomunal,
a las minas las deshago
¿Sabés como me dicen a mí?
El gallito de Sayago.
-Observen al director
qué figura tan galana.
Tienen que hacerle el reycito
para subirlo a la cama.

-Canten, bailen, no se enfríen.
Canta desnuda La Falta.
Miralo como se ríe.

-En el amor soy prolijo
no es ninguna paradoja
-No te hagas el nunca visto
que tenés la lengua roja.
-Pero no te sirve nada
de lo que hacen los muchachos.
Para que sepa don Pepe,
acá son terribles machos.

-Canten, bailen, no se enfríen.
Canta desnuda La Falta.
Miralo como se ríe.

-No se hagan los Rambo 4.
Aflojen con el machismo.
No hay que demostrarse nada.
Eso no es el erotismo.
No es necesario rendir
cada noche gran examen,
ni es preciso cantidad.
La calidad es el arte.

-Canten, bailen, no se enfríen.
Canta desnuda La Falta.
Miralo como se ríe.

-Pero nomás mírense.
Dejemos de hablar de sexo,
que yo no llegué hasta acá
para hablar sólo de eso.
Ahora me gustaría
preguntarle a quien responda
¿Por qué me traspapelaron?
¿Por qué no me dan más bola?
¿Quién escondió mis banderas?
¿Quién tiene miedo a mi nombre?
¿Donde está la heroica herencia
de mis hermanos de entonces?

-Pero tenés que entender
-Sos asunto peligroso
-La situación no es la misma
-Porque ha cambiado la cosa

-Cambiado, ¿Cambiado dicen?
Seguramente ha cambiado.
Cada vez hay más gurises
pidiendo por todos lados.
Pa’l que reparte la torta,
el pedazo crece más.
Y para el que la fabrica,
ni las migas quedan ya.

HÁGANME MARCHA CAMIÓN
-Pero Pepe, eso es muy antiguo.
-Pero eso es revolución.
Si es lo que marcó el camino.

Entre la gente hay mejores
cantores que en el tablado.
Sólo es cuestión de animarse,
dejar prejuicios de lado.
Al que le guste bailar (clap, clap)
que baile sin prohibiciones,
y si no quiere bailar
no existen obligaciones.
Explotar, saltar, pensar
que la vida nos depara,
Romper, armar, construir,
jugar, pintarse la cara,
Arriba fuerza, canejo,
Abajo los más grandotes,
sostentiendo y levantando
la montaña de los hombres.

-Rascá la cascara, Rascá la cascara, Rascá la cascara, Rascá la cascara, Rascá la casc………… (se cayeron todos de la montaña)

-¡Se hicieron bolsa! ¡QUÉ IMPORTA!
La historia corre a favor.
Vamos a empezar de nuevo.
Arranquen con más valor.

-Rascá la cascara, Rascá la cascara, Rascá la cascara, Rascá la cascara, Rascá la cascara.

-Pepe, queremos vestirnos,
ponernos nuestros disfraces.
-Adelante, vístanse.
Pónganse otra vez los trajes.
Pero no para engañar,
deslumbrar ni tapar nada,
disfrácense para darle
alegría a la barriada.

Para ganarle a la vida, (rascá la cascara)
payasos de corazón, (rascá la cascara)
prenderle fuego a la muerte, (rascá la cascara)
eso es la revolución. (rascá la cascara)

-Pepino bailando está aquí.
Cachela dio el tono de vuelta
Y el Pepe de todos los Pepes,
ha vuelto a gestar la revuelta.
Rascá la cascara, Rascá la cascara, Rascá la cascara, Rascá la cascara.

¿Cómo se llega hasta vos?
-Dudando, siempre dudando,
preguntando y discutiendo,
laburando y laburando.
-Dejanos tus dirección.
-Mi dirección, adelante.
Allí donde el horizonte
se junta con los recuerdos,
donde termina el invierno,
donde empieza el infinito,
allá vivo. Yo te invito.
Te espero en cualquier momento.

-Hablanos sobre la vida.
-Somos amantes de siempre.
Desafiamos a la muerte,
hacemos grandes trucadas.
A veces nos da mangada
y nos gana algún envido,
pero yo soy atrevido,
la embarullo con un gesto,
le encajo la falta y resto
y se terminó el partido.